martes, mayo 28, 2024
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Las heridas invisibles de la explosión: Las personas buscan ayuda psicológica

Las fotografías y videos de la explosión en San Cristóbal no les hacen justicia a lo ocurrido en la zona del desastre una vez se está cerca, sin embargo, además de las heridas físicas que padecen las personas afectadas, las heridas emocionales tampoco han sanado y siguen dejando huellas en las mentes de quienes presenciaron el desafortunado hecho.

Las imágenes del traumático suceso se repiten una y otra vez en las mentes de los moradores, trabajadores y transeúntes que circulaban por la zona en esa fatídica tarde del lunes 14 de agosto, cuando un temblor removió el suelo, producto de la explosión.

Al principio, muchos pensaron que se trataba de un terremoto, algún trueno u otra catástrofe natural, pero al salir y ver el espeso humo que arropaba los alrededores mientras los escombros caían de forma descontrolada, lo qué pasó por sus mentes era que “se estaba acabando el mundo”.

Al ver subir las llamas al cielo, momentos después se percataron de que una explosión había ocurrido, algunos llamaron a los números de emergencia, pero al igual que una de las empleadas que prefirió omitir su nombre, “las palabras no le salían”, pues ante el impacto de lo que veían a su alrededor, no sabían como explicar lo que pasaba en aquel momento.

Mientras tanto, los munícipes que presenciaron el hecho, sólo quieren borrar los recuerdos de ese desafortunado día que ya ha dejado más de 25 fallecidos, además de pérdidas materiales aún incalculables.

Ansiedad y problemas

para dormir

Cuatro días después de la explosión, continúan llegando personas con síntomas de ansiedad y problemas para conciliar el sueño a las carpas de asistencia psicológica, suplidas por las autoridades para brindar apoyo a los familiares de las víctimas y a quienes se sientan necesitados.

La psicóloga Marina Orbe, de Profamilia en San Cristóbal, indicó que hay “mucho estrés y mucha ansiedad producto de la situación” y agregó que para las personas que padecían de alguna condición psicológica antes del suceso, estas han empeorado.

“Hay algo que se llama el estrés post-trauma, o sea después que pasa la situación, entonces es que viene realmente la gente afectada”, aseveró la profesional.

Indicó que en los últimos días, la gente se mantiene con la preocupación constante de que suceda un evento similar, o algo peor que la explosión, lo que les desencadena síntomas de ansiedad. “Las personas desde que escuchan que se cayó algo, un golpecito, inmediatamente se ponen hipervigilantes, al recordar y pensar que fue que pasó algo parecido a la explosión”, afirmó Orbe, al tiempo de añadir que también la salud mental de los niños también se encuentra perjudicada.

Varios moradores y empleados de la zona céntrica de la ciudad, coinciden con que desde entonces, no han podido conciliar bien el sueño, pues además del dolor de haber perdido a amigos y conocidos, o la desesperación de no saber de su paradero, los recuerdos del humo, el fuego, la sangre y los gritos continúan haciendo eco en sus mentes.

En el caso de la señora Filda Rosa Tejeda, quien fue una de las personas que se quedó sin hogar luego de la catástrofe debido a que su vivienda quedaba en la zona del epicentro, indicó que luego del suceso tuvo que recibir ayuda profesional, pues desde entonces no ha podido dormir. “Hoy ( el viernes) estaba con una psicóloga que me ayudó mucho, me dijo que estaba muy nerviosa. Después de eso (la explosión) no puedo ni dormir, ni comer bien”, sostuvo la dama con expresión atribulada, quien agregó que tuvieron que indicarle medicamentos para disminuir su nerviosismo.

Asistencia psicológica

Desde el día después del siniestro, las autoridades de instituciones como el Colegio Dominicano de Psicólogos, Profamilia, Cruz Roja Dominicana, el Servicio Nacional de Salud, el Ministerio de Salud Pública, entre otras, se han mantenido en la zona brindando ayuda psicológica a los afectados del hecho devastador.

El ministro de Salud Pública, Daniel Rivera, indicó ayer que se comenzó con la ayuda psicológica y que estarán en el lugar toda la semana para brindar asistencia a los pacientes afectados por la explosión, como a los que padecen otras afecciones en general.Además, dijo que los profesionales asistirán casa por casa a ofrecer ayuda.

“Aquí estamos dando lo que es por ejemplo, asistencia a los afectados y los orientamos, les damos los primeros auxilios psicológicos”, comunicó Altagracia Frías Mateo, coordinadora de salud mental de la Dirección Provincial de Salud, quien también aseguró que existe otra carpa en el Hospital Juan Pablo Pina.

En el lugar se encuentran unidades móviles, carpas y un grupo de más de 30 profesionales pertenecientes a distintas instituciones, quienes ofrecen asistencia gratuita a todo el que se sienta necesitado.

En las carpas de ayuda psicológica ofrecen tanto terapias individuales como grupales, para los empleados afectados, además de terapia infantil.

“No solamente las personas que tuvieron lesiones y no solo a los familiares, sino a todo el sector y las personas que estaban cerca, porque aparentemente no tienen ningún problema físico, porque los vidrios, las ráfagas, no llegaron hasta ellos, pero si la parte psicológica les afectó a todos”, expresó Orbe.

También estas instituciones acompañan a las familias a la identificación de los cadáveres, y en el cementerio a darles el último adiós a las víctimas de la explosión.

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