miércoles, mayo 29, 2024
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Afecciones respiratorias descompensan a pacientes cardiovasculares

Las afecciones respiratorias pueden descompensar a los pacientes con enfermedades cardiovasculares, según advierte la cardióloga Claudia Almonte, quien pide tomar medidas ante las altas temperaturas y los virus que circulan en el país, como son la A H1N1, el covid y otros.

“Si usted padece falla cardíaca, cardiopatía isquémica, agregado a enfermedades metabólicas como diabetes, triplica el riesgo aún más”, indica la especialista.

Dice que las afecciones respiratorias siempre han sido riesgo para los pacientes cardiovasculares, para los que tienen asma, o enfermedades autoinmunes o que estén en terapia de cáncer.

Recomienda que a los que tienen problemas cardiovasculares de base deben avisar a su médico de algún padecimiento de afección de vías respiratorias y no automedicarse.

Calor

Doctora Claudia Almonte.

Doctora Claudia Almonte.

 

Con relación a la ola de calor, puntualiza que lo primero es que hay que estar al aire libre, en lugares donde no se expongan a altas temperaturas, usar ropas frescas e hidratarse adecuadamente.

Sin embargo, a los pacientes cardiópatas que tienen restricción para ingerir mucho líquido, tienen que consultar a su especialista.

OPS sobre influenza y otros virus respiratorios

El portal de la Oficina Panamericana de la Salud (OPS) tiene explicaciones sobre la influenza, su propagación y el impacto en los distintos grupos de edades y pacientes, y a continuación reproducimos.

La influenza es una infección vírica que afecta principalmente a la nariz, la garganta, los bronquios y, ocasionalmente, los pulmones. La infección dura generalmente una semana y se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares, cefalea malestar general importante, tos seca, dolor de garganta y rinitis.

El virus se transmite con facilidad de una persona a otra a través de gotículas y pequeñas partículas expulsadas con la tos o los estornudos. La influenza suele propagarse rápidamente en forma de epidemias estacionales.

La mayoría de los afectados se recuperan en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. Sin embargo, en niños pequeños, personas de edad y personas aquejadas de otras afecciones médicas graves, la infección puede conllevar graves complicaciones de la enfermedad subyacente, provocar neumonía o causar la muerte.

Datos clave

Puede verse afectado cualquier grupo de edad, aunque unos corren más riesgos que otros.

Las personas con mayor riesgo de enfermedad grave o complicaciones son las embarazadas, los menores de 59 meses, los ancianos y los pacientes con enfermedades crónicas (cardiacas, pulmonares, renales, metabólicas, del desarrollo neurológico, hepáticas o hematológicas) o inmunodepresión (por VIH/sida, quimioterapia, corticoterapia o neoplasias malignas).

Debido a su exposición a los pacientes, los profesionales sanitarios corren gran riesgo de infectarse por los virus de la gripe y de transmitirlos, sobre todo a personas vulnerables.

La gripe estacional tiene fácil propagación y se transmite rápidamente en entornos como las escuelas y las residencias de ancianos. Al toser o estornudar, las personas infectadas dispersan en el aire, a distancias de hasta 1 metro, gotículas infecciosas (con virus), infectando así a las personas cercanas que inspiran esas gotículas. El virus también puede transmitirse por las manos contaminadas.

Prevención

Para prevenir la transmisión hay que lavarse las manos frecuentemente y cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al toser. En los climas templados las epidemias estacionales se producen sobre todo durante el invierno, mientras que en las regiones tropicales pueden aparecer durante todo el año, produciendo brotes más irregulares.

El periodo de incubación (tiempo transcurrido entre la infección y la aparición de la enfermedad) es de unos 2 días, pero oscila entre 1 y 4 días.

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